Nuestros pensamientos determinan en que estado de conciencia
nos desenvolvemos y, por si eso no fuese suficiente, crean nuestro bienestar o nuestro
malestar. Existen dos tipos de
pensamientos, si me permites simplificarlo, pensamientos positivos y
pensamientos negativos, pero, no confundas un pensamiento con una idea.
Los pensamientos negativos son opacos, oscuros, de bajas
frecuencias, afectan a quienes van dirigidos y, sobre todo, rodean al individuo
que los emite en una atmósfera pesada y oscura, algunos llaman a esa atmosfera
"malas vibraciones".
Cuando una persona esta enfrascada en pensamientos de baja
frecuencia, los conocidos como negativos, crea un Egrégor negativo, o lo que es
lo mismo, un agregado psicológico.
Por el contrario, los pensamientos positivos o altruistas, siembran en nuestro subconsciente una semilla maravillosa con frecuencias luminosas. Estás nos proporcionan salud, belleza, vitalidad, prosperidad, abundancia, energía, etc. Estos son los Egrégores positivos o agregados psicológicos positivos.
Por el contrario, los pensamientos positivos o altruistas, siembran en nuestro subconsciente una semilla maravillosa con frecuencias luminosas. Estás nos proporcionan salud, belleza, vitalidad, prosperidad, abundancia, energía, etc. Estos son los Egrégores positivos o agregados psicológicos positivos.
En el momento de existencia en el que nos encontramos, lo más frecuente en el comportamiento de una persona sometida a su mente y a sus emociones, sobre todo cuando siente que alguien le ha hecho daño, es empezar a emitir pensamientos y sentimientos de ira, de venganza, etc. qué, llegado el caso, hasta los expresará con "sentidas" palabras.
En ese momento el cuerpo emite ondas electromagnéticas (frecuencia) que salen al espacio y son atraídas por otras cargas magnéticas afines a las emitidas por esa persona, es decir, frecuencias similares de pensamiento de odio, tristeza, abandono o despecho, etc. de otras personas, que se unen entre si creando una forma energética.
Esa creación de la mente ha entrado en una zona conocida como
la Efluvia, y en ella se concentran todas las creaciones humanas desde los
tiempos más remotos hasta nuestros días, creaciones energéticas negativas que,
una vez han tomado la masa y la forma necesarias, son conocidas como Egrégores.
La Efluvia es la atmosfera, envuelve el planeta en
que habitamos, sí. Aunque creemos que vemos el aire, el cielo y la atmosfera,
no es así, lo que vemos son efectos producidos por la luz solar. La efluvia no
es visible a nuestros ojos físicos y es etérica.
Un egrégor es una creación de la mente colectiva, que se
mueve como una entidad energética autónoma, capaz de influir en un grupo de
personas, ya sea este, reducido o en grandes masas.
La mayoría de personas, al ignorar todo lo referente a la
Ley del Mentalismo, ignoran también que todos sus pensamientos toman forma y
estructura energética de algún modo, y que estas formas habitan desde el
principio del libre albedrio en la zona de la tercera dimensión llamada
Efluvia. No hay nada benévolo allí, te lo aseguro.
Estas fuerzas energéticas, de pesadas y bajas frecuencias, emitidas inconscientemente al espacio, toman cuerpo y fabrican un ente de condición negativa; por correspondencia, este ente pertenece a quienes lo fabricaron y periódicamente regresa a ellos y les recuerda que, o quien les hizo daño, entonces se convierte en un "recuerdo" que provoca más daño, porque el Egrégor está fortalecido y aumenta a costa de quienes le alimentan con sus emociones y sentimientos.
Estas fuerzas energéticas, de pesadas y bajas frecuencias, emitidas inconscientemente al espacio, toman cuerpo y fabrican un ente de condición negativa; por correspondencia, este ente pertenece a quienes lo fabricaron y periódicamente regresa a ellos y les recuerda que, o quien les hizo daño, entonces se convierte en un "recuerdo" que provoca más daño, porque el Egrégor está fortalecido y aumenta a costa de quienes le alimentan con sus emociones y sentimientos.
Así es, cómo se forma una conciencia colectiva de derrota, tristeza,
odio, resentimiento, violencia, etc. Creando un plasma egregórico que nos cubre
con su atmósfera densa y oscura.
Seguro que conoces la Ley de la Atracción.
Atraes a tú vida aquello en lo que centras tú atención. Según
sea tu pensamiento así es la frecuencia en la que emites tus ondas y con las
mismas te entrelazas.
Tal vez pensaste que, si me centro en un pensamiento
concreto y positivo, puedo atraerlo hacia mí y así disfrutarlo. Sí, en parte es
cierto, pero, según la intencionalidad más recóndita de ese pensamiento, así
será la frecuencia que emitas y así la que recibas. Puede que atraigas algo de
la Efluvia, que, aunque no lo creas, se corresponde con la intención de ese
pensamiento.
Es por esto que debemos tomar conciencia de nuestros pensamientos, cada vez que los emitimos podemos estar creando un Egrégor o una Semilla. Y el único responsable es quien piensa. Da igual si es una reacción a algo que te han hecho o dicho, cada uno de nosotros es el único responsable de aquello en lo que centra su atención y sus pensamientos.
En el libro de Oro, Enseñanzas del maestro Saint Germain, dice así sobre la Efluvia.
Es por esto que debemos tomar conciencia de nuestros pensamientos, cada vez que los emitimos podemos estar creando un Egrégor o una Semilla. Y el único responsable es quien piensa. Da igual si es una reacción a algo que te han hecho o dicho, cada uno de nosotros es el único responsable de aquello en lo que centra su atención y sus pensamientos.
En el libro de Oro, Enseñanzas del maestro Saint Germain, dice así sobre la Efluvia.
(La Efluvia es la masa de energía negativa mal usada que
flota en todo el planeta, o donde quieran que vivan seres humanos, y que esta
compuesta de las emanaciones mentales de todos los seres humanos que, no
conociendo la Ley del Mentalismo, no saben que sus pensamientos toman fuerza,
quedan flotando y despiden gran fuerza.)
Así pues, si notas que tienes algunos de esos pensamientos
negativos que, “a veces” nos flotan por la mente, debes de anularlos de
inmediato, utilizando la Ley
de la Polaridad, todo tiene su opuesto, lo no deseable se destruye
cambiando su polaridad.
Si tienes pensamientos de odio, suplanta de inmediato ese
pensamiento por uno de amor. Pero, YA.
Ya seas consciente o no, siempre estas aplicando la Ley de Atracción, con tus pensamientos
atraes esos pensamientos que flotan energéticamente en la Efluvia y se
retroalimentan. Así, cada vez tienes esos recuerdos y pensamientos con más fuerza,
hasta llegar el momento adecuado y, ellos toman forma a través de ti. Te
convierte en su instrumento de acción.
¿Nunca tuviste una reacción desmedida de la cual te lamentaste
al poco?
Esos prontos que a veces se padecen, esas iras imparables,
ya llevaban un rato en la incubadora de la mente atrayendo a su Egrégor, solo
hizo falta la intensidad necesaria (vibración) para que esté se manifestase.
Auto-observa tus pensamientos, comprende en qué estado de
conciencia te encuentras en todo momento, y cambia su polaridad si los
descubres negativos.
Cambia cada pensamiento negativo por una semilla Milagrosa y
disfrutaras de una vida maravillosa.
Esperamos que te sirva de ayuda para celebrar una vida de
abundancia, salud y prosperidad que, es tal y como te imaginamos.
Recibe un abrazo lleno de gratitud por compartir este
artículo con las personas que te rodean. Imagina un mundo lleno de pensamientos
positivos.

Muchas gracias por compartirnos tu comentario Isabel
ResponderEliminarGracias David por tu generosidad.
ResponderEliminarMe ha encantado el artículo 🙏