Zang Fu y los órganos extraordinarios.
La mayoría
de los libros tradicionales de la medicina china no contienen imágenes
perfectas de los órganos ni de las entrañas del cuerpo humano, como mucho
encontraremos algún dibujo que hace referencia al órgano en cuestión, pero, sin
hacer un gran esfuerzo porque se parezca.
Este detalle
no significa que no conociesen con exactitud los órganos, por ejemplo, en el
“Clásico de los ochenta y un tópicos difíciles de Bian Que” encontramos una
descripción precisa de los órganos internos, con su peso, volumen y
tamaño. Su conocimiento del cosmos
interior era verdaderamente extenso, hay que tener en cuenta que, mientras en
occidente estaba prohibido diseccionar cadáveres y debían investigar con
animales sus órganos internos para comprender sus características, en oriente
siempre se pudo diseccionar e investigar con los cadáveres humanos.
La teoría de
los Zang fu fue descrita en el Nanjiing, se centra en analizar, estudiar y
clasificar las funciones de los órganos. A los antiguos maestros les
interesaban más las funciones de los órganos y su interrelación más que sus características, en otras palabras, buscaban comprender el funcionamiento
interno del cuerpo humano y que lo alteraba o como mantenerlo en equilibrio y
perfecto estado.
Cuando en la
MTC se nos habla de un órgano, debemos de comprender que no se refieren solo a
su estructura, al nombrar, por ejemplo, el corazón, implica a todo el sistema
relacionado con el órgano en cuestión. Esto incluye sus funciones y la
interrelación con otros órganos.
La teoría de los Zang –
fu.
Las vísceras
internas son clasificadas en grupos según sus funciones, cinco órganos Zang y
seis órganos Fu.
Los cinco órganos Zang (Yin): son los que almacenan la energía. El
corazón, el hígado, el bazo, los pulmones y los riñones.
Estos
órganos almacenan sustancias, entiéndase: el Qi, sangre, oxigeno, sustancia
basal, y todos los líquidos orgánicos, su función es distinta a la de sus
entrañas correspondientes u órganos Fu, qué se llenan y vacían constantemente,
bien porque están transformando lo que hemos ingerido, o, por el contrario,
porque están evacuando los desechos.
Los seis órganos Fu (Yang): son los que transforman lo que
ingerimos en energía, líquidos orgánicos o en residuos. El intestino delgado,
la vesícula, el estómago, el intestino grueso, la vejiga y el triple
calentador, forman los órganos Fu.
Los órganos
extraordinarios. Son órganos que no pueden clasificarse exactamente ni en los
Zang ni en los Fu. A veces por sus funciones y en otras ocasiones por su
morfología no terminan de encajar exactamente en un grupo o en otro.
Podemos
comprender esto mejor si clasificamos los órganos Zang cómo las vísceras y los
órganos Fu como las entrañas, pues bien, los extraordinarios, unas veces se
comportan como Zang y otras como Fu, dependiendo de su funcionalidad. Veamos un
ejemplo muy esclarecedor.
El útero, en
la gestación tiene la función de víscera porque almacena la nueva vida, por lo
tanto, sería un órgano Zang en este caso, pero, cuando se encuentra en la etapa
de la menstruación es un órgano Fu, porque transporta o evacua los desechos.
Estos
órganos extraordinarios son: el útero, la vesícula biliar, los vasos sanguíneos
y el cerebro/medula (sí, en la mtc es todo uno).
Debemos
comprender que toda esta ciencia y filosofía tiene su origen en la bibliografía
clásica y tradicional de la medicina china. Cuando los maestros antiguos hablaban
de anatomía y fisiología, hacían referencia al cosmos interno, y si así lo
asimilamos nos será mucho más sencillo comprender su visión y sus experiencias.
“Todo está conectado y se interrelaciona entre sí, directa o indirectamente”.
Los maestros
antiguos no comprenden el cosmos interno de otra forma que no sea la unidad, la
totalidad del cosmos interno relacionándose con el cosmos externo.
Cuando en la
MTC se menciona un órgano, en realidad se hace mención al conjunto funcional de
vísceras y entrañas. Los Zang – fu se relacionan entre sí, se coordinan
funcional y fisiológicamente, también se afectan si existe desequilibrios
internos. (véase los cinco elementos).
“Los meridianos hacen posible esta relación y la coordinación, conectando los Zang – fu con todo y todo con los Zang – fu”.
Por ejemplo, relacionando los tejidos
(músculos, huesos, piel, tendones, etc.) con los cinco sentidos físicos, con el
sistema nervioso, etc. En el artículo de
las características de las emociones encontrarás la relación entre los Zang –
fu con las emociones, los colores, los sentidos, etc.
Los antiguos
maestros comprendieron el cosmos interno, a tal extremo que, con la observación
adecuada podían examinar los órganos internos de cualquier persona sin
necesidad de utensilios ni maquinas.
Llegaron a
tal comprensión de la relación e interrelación de los Zang - fu y de sus
efectos externos que podían hacerse una idea de cómo se encontraba el cosmos
interno de una persona observando entre otras técnicas, el rostro de esa
persona, la lengua, los pulsos orientales, el tono de la piel, el iris, por
citar unas pocas técnicas.
“Si deseas sanar el cuerpo debes de comenzar por el alma, continuar por el espíritu y entonces, comprenderás porque padecía el cuerpo”.
Un abrazo.

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