lunes, 23 de julio de 2018

Anatomía y fisiología china, una perspectiva diferente a la occidental.


Zang Fu y los órganos extraordinarios.




La mayoría de los libros tradicionales de la medicina china no contienen imágenes perfectas de los órganos ni de las entrañas del cuerpo humano, como mucho encontraremos algún dibujo que hace referencia al órgano en cuestión, pero, sin hacer un gran esfuerzo porque se parezca. 


Este detalle no significa que no conociesen con exactitud los órganos, por ejemplo, en el “Clásico de los ochenta y un tópicos difíciles de Bian Que” encontramos una descripción precisa de los órganos internos, con su peso, volumen y tamaño.  Su conocimiento del cosmos interior era verdaderamente extenso, hay que tener en cuenta que, mientras en occidente estaba prohibido diseccionar cadáveres y debían investigar con animales sus órganos internos para comprender sus características, en oriente siempre se pudo diseccionar e investigar con los cadáveres humanos.


La teoría de los Zang fu fue descrita en el Nanjiing, se centra en analizar, estudiar y clasificar las funciones de los órganos. A los antiguos maestros les interesaban más las funciones de los órganos y su interrelación más que sus características, en otras palabras, buscaban comprender el funcionamiento interno del cuerpo humano y que lo alteraba o como mantenerlo en equilibrio y perfecto estado. 


Cuando en la MTC se nos habla de un órgano, debemos de comprender que no se refieren solo a su estructura, al nombrar, por ejemplo, el corazón, implica a todo el sistema relacionado con el órgano en cuestión. Esto incluye sus funciones y la interrelación con otros órganos.



La teoría de los Zang – fu.

Las vísceras internas son clasificadas en grupos según sus funciones, cinco órganos Zang y seis órganos Fu.



Los cinco órganos Zang (Yin): son los que almacenan la energía. El corazón, el hígado, el bazo, los pulmones y los riñones.

Estos órganos almacenan sustancias, entiéndase: el Qi, sangre, oxigeno, sustancia basal, y todos los líquidos orgánicos, su función es distinta a la de sus entrañas correspondientes u órganos Fu, qué se llenan y vacían constantemente, bien porque están transformando lo que hemos ingerido, o, por el contrario, porque están evacuando los desechos.


Los seis órganos Fu (Yang): son los que transforman lo que ingerimos en energía, líquidos orgánicos o en residuos. El intestino delgado, la vesícula, el estómago, el intestino grueso, la vejiga y el triple calentador, forman los órganos Fu.

Los órganos extraordinarios. Son órganos que no pueden clasificarse exactamente ni en los Zang ni en los Fu. A veces por sus funciones y en otras ocasiones por su morfología no terminan de encajar exactamente en un grupo o en otro.


Podemos comprender esto mejor si clasificamos los órganos Zang cómo las vísceras y los órganos Fu como las entrañas, pues bien, los extraordinarios, unas veces se comportan como Zang y otras como Fu, dependiendo de su funcionalidad. Veamos un ejemplo muy esclarecedor. 


El útero, en la gestación tiene la función de víscera porque almacena la nueva vida, por lo tanto, sería un órgano Zang en este caso, pero, cuando se encuentra en la etapa de la menstruación es un órgano Fu, porque transporta o evacua los desechos. 


Estos órganos extraordinarios son: el útero, la vesícula biliar, los vasos sanguíneos y el cerebro/medula (sí, en la mtc es todo uno).


Debemos comprender que toda esta ciencia y filosofía tiene su origen en la bibliografía clásica y tradicional de la medicina china. Cuando los maestros antiguos hablaban de anatomía y fisiología, hacían referencia al cosmos interno, y si así lo asimilamos nos será mucho más sencillo comprender su visión y sus experiencias.


“Todo está conectado y se interrelaciona entre sí, directa o indirectamente”.

Los maestros antiguos no comprenden el cosmos interno de otra forma que no sea la unidad, la totalidad del cosmos interno relacionándose con el cosmos externo.
Cuando en la MTC se menciona un órgano, en realidad se hace mención al conjunto funcional de vísceras y entrañas. Los Zang – fu se relacionan entre sí, se coordinan funcional y fisiológicamente, también se afectan si existe desequilibrios internos. (véase los cinco elementos).


“Los meridianos hacen posible esta relación y la coordinación, conectando los Zang – fu con todo y todo con los Zang – fu”.

 Por ejemplo, relacionando los tejidos (músculos, huesos, piel, tendones, etc.) con los cinco sentidos físicos, con el sistema nervioso, etc.  En el artículo de las características de las emociones encontrarás la relación entre los Zang – fu con las emociones, los colores, los sentidos, etc.

Los antiguos maestros comprendieron el cosmos interno, a tal extremo que, con la observación adecuada podían examinar los órganos internos de cualquier persona sin necesidad de utensilios ni maquinas.

Llegaron a tal comprensión de la relación e interrelación de los Zang - fu y de sus efectos externos que podían hacerse una idea de cómo se encontraba el cosmos interno de una persona observando entre otras técnicas, el rostro de esa persona, la lengua, los pulsos orientales, el tono de la piel, el iris, por citar unas pocas técnicas. 


“Si deseas sanar el cuerpo debes de comenzar por el alma, continuar por el espíritu y entonces, comprenderás porque padecía el cuerpo”.

Un abrazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario